Atención al cliente,
CLAVES PARA MANEJAR QUEJAS
Ing.
Francisco P. Saitta
Las pautas culturales de esta sociedad
globalizada, están indicando la necesidad de mejorar continuamente todos los procesos
productivos como así también los servicios que el hombre brinda al entorno. Por ello no
escapa que una de las tantas actividades que se dan diariamente, como es la atención al
cliente, debe ser mejorada y especializada a los efectos de poder no sólo captar nuevos
clientes, sino algo quizá más importante, mantener los ya conseguidos.
Si buceamos en la literatura sobre temas
relacionados con la atención al cliente veremos que se ha logrado detectar que
un
cliente que se retira disgustado con la atención recibida, comenta dicho
incidente entre aproximadamente 10 conocidos y que de ellos aproximadamente 6 o 7 no
van a concurrir a la empresa aludida. En cambio un cliente satisfecho lo comenta
con 3 o 4 personas a lo sumo. Esto nos está diciendo de la importancia de capacitarse
en técnicas para el manejo de quejas.
Dentro de estas habilidades que suelen
desarrollarse mediante técnicas de role-playing, aparecen claves o pasos
básicos que es necesario profundizar. Por ejemplo tenemos como primer escalón el
aprender a escuchar atentamente al cliente. Esta acción de escuchar conforma uno
de los pilares que hacen al éxito de una buena comunicación. Cuando se establece un
proceso de comunicación donde un emisor (el cliente) codifica un mensaje, lo envía por
distintos medios para que lo reciba un receptor (el empleado) y lo decodifique (lo
comprenda) y a continuación le realice un retorno (feedback), se hace necesario que este
último precisamente, haga una buena decodificación, y para ello deberá aprender a
escuchar atentamente, que uno de los pasos básicos en la interpretación del mensaje
recibido.
Otro de los aspectos que se deberán
aprender es a observar atentamente al cliente, ya que todo sus gestos,
miradas, posturas hacen a lo que se denomina comunicación no verbal, que también
es muy importante en el momento de interpretar, qué es lo que desea la persona que viene
a plantear una queja. Habrá que tener en cuenta que junto con el problema que nos
plantean se mezclan una serie de sentimientos que pueden tener múltiples causas
(problemas familiares, problemas económicos, problemas surgidos de alguna patología,
etc.).
La persona que deba atender a clientes, y
más a clientes que plantean quejas, deberá comprender, que se están manejando
sentimientos.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se deberán
aceptar los sentimientos del cliente y no se discutirá con él.
aceptar los sentimientos del cliente y no se discutirá con él. Cuando a un
cliente alterado se lo escucha atentamente y se lo observa asintiendo a sus reclamos, se
logra ir bajando el nivel de tensión inicial y por lo tanto se comienza a controlar la
situación. Hay que tener bien en claro que el cliente con una queja no está accionado
contra la persona del empleado, sino contra un sistema cultural dentro del cual se
encuentra la empresa involucrada en el reclamo.
El hecho de contradecir al cliente
solamente provocará una intensificación de sus sentimientos negativos, por lo que habrá
que buscar la forma de que los mismos bajen su intensidad y una buena manera es lograr
coincidir con el cliente en el planteo de la queja.
Si el vendedor encuentra concordancia en
algunos de los argumentos que plantea el cliente, es muy conveniente decírselo y
remarcarle que por ese motivo lo comprende. Por ejemplo sería muy conveniente decirle :"
Lo que Ud. manifiesta es muy razonable y si me hubiera sucedido, con seguridad hubiera
reaccionado como Ud. lo está haciendo o quizás lo hubiera hecho con mayor intensidad,
por esa causa lo comprendo perfectamente."
Dentro de las claves que se deberán
aprender para lograr manejar bien las quejas de los clientes, está en que el vendedor
debería descubrir cuáles son los verdaderos sentimientos del cliente. Habría que
preguntarse. ¿qué desea esta persona que yo haga por ella.? En este punto
aparece la importancia de lo que se denomina la retroalimentación (feedback), o
sea la respuesta que el empleado (receptor), le da al cliente (emisor) confirmándole que
comprendió su queja, o sea el cuidado de repetirle los aspectos básicos de su queja
para que aprecie que se lo entendió. Esto seguramente le dará al cliente una mayor
tranquilidad y satisfacción porque sus quejas fueron atentamente escuchadas y
comprendidas por el empleado.
Una vez logrado el claro entendimiento de
la queja planteada habrá que entrar en acción sin demoras. Es la etapa de
concretar
una acción que de solución al problema planteado por el cliente, de lo contrario se
provocará la frustración del mismo con un recrudecimiento de la situación conflictiva.
Aquí se necesita que prime la sinceridad del empleado ya que prometer una solución
que luego no se va a cumplir provoca un nuevo problema. También se puede presentar el
caso de que el empleado no posea el nivel de conocimientos o de autoridad para resolver el
problema planteado, por lo tanto habrá que estar capacitado para saber a qué persona
hay que derivar para que le de la solución definitiva al problema. Son muy frecuentes
los casos en que un cliente con una queja comienza a pasar de una sección a otra
perdiendo tiempo (su tiempo tiene un valor) y no logrando ninguna solución a la queja,
esto es muy evidente que incrementará su nivel de frustración y tensión que en última
instancia la volcará sobre el último empleado que asuma el control de la situación.
Un último aspecto a tener en cuenta es
que habrá que capitalizar la queja del cliente y tomarla como una oportunidad para
crear en él una actitud positiva. Se podría finalizar la atención agradeciéndole al
cliente el hecho de haber presentado la queja, y que la misma es un motivo para mejorar la
atención que pretende brindar la empresa. El hecho de haber desarrollado una
estrategia de manejo de quejas que muestre al cliente un sincero interés en aceptarla y
darle solución rápida, creará en él una imagen positiva de la empresa a la cual la
verá como interesada en solucionarle un problema y no solamente venderle un producto, por
lo que seguramente dicho cliente reflejará su agradecimiento por el trato recibido,
volviendo
y recomendando a la empresa por la atención que le brindó.
En todo este tema del manejo de quejas
habrá siempre que pensar cuánto cuesta hacer un nuevo cliente, por lo que el
hecho de que lo perdamos nos implica aunque no lo podamos determinar una pérdida
económica: 1) pérdida primaria por el cliente que se retiró con un problema sin
solucionar y 2) pérdida secundaria por la pérdida que implica potenciales nuevos
clientes que podrían haber venido, pero no lo harán por el simple comentario negativo
del que se fue sin que le solucionaran el problema. Por lo tanto no solamente el saber
manejar quejas es conveniente para dar una buena imagen de la empresa y poder competir
mejor, sino también para evitar las pérdidas económicas que provoca un cliente enojado
y que la mayoría de las veces no las tenemos presentes, pero que en la realidad existen.
En los
cursos de capacitación para el
manejo de quejas, se plantean con profundidad lo expuesto en este informe y
principalmente se trabajan como dijimos al principio, con técnicas de role-playing
sobre material en vídeo, lo que les permite a los participantes simular los roles de
clientes quejosos y empleados que deben solucionarles el problema, además se comparan las
técnicas que actualmente usa la empresa con las que se indican como exitosas, aplicadas
por empresas extranjeras, lo que permite detectar perfectamente los desvíos que se están
dando y a través de dicha detección promover su corrección.
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Por último, tengamos
siempre presente que en las nuevas organizaciones el cliente es el centro de la misma, y
una empresa que permita que los clientes con problemas se alejen de la misma, pierde
posición en competitividad y además incrementa los costos realizados para la captación
de los mismos.
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