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La
vida fuera de las corporaciones
Independientes:
libres por elección
Sin
los límites de la relación de dependencia, enfrentan el desafío de ser
dueños de su propia carrera
No
les gustan las estructuras ni sentirse atados a una organización.
Disfrutan de la posibilidad de manejar los horarios, aunque pueden
pasar noches en vela terminando un trabajo; aman la libertad de no
tener jefes, pero reconocen que muchas veces son esclavos de sus
clientes, y ponen precio a su talento, aun a riesgo de tener que bajar
su cotización cuando la necesidad apremie.
Son trabajadores independientes o por cuenta propia, que eligen una
vida profesional lejos de las empresas y la seguridad que para algunos
sigue representando la relación de dependencia. En cambio, persiguen
su propio destino y cargan sobre sus espaldas con la responsabilidad
de generar sus ingresos.
Abogados, diseñadores, programadores y especialistas en Recursos
Humanos son algunos de los profesionales que ofrecen sus servicios de
forma autónoma. La mayoría tuvo un paso previo por organizaciones.
Otros sólo las frecuentaron ocasionalmente. Pero todos conocen por
experiencia cuáles son las limitaciones de la vida corporativa.
"En general, se trata de personas que quieren desarrollarse sin
los condicionamientos que implica una empresa, es decir, sin una
estructura que los moldee -define Ana Sanio, directora de Direcciona,
la consultora de Bumeran.com-. Cuando sienten que el contexto no está
permitiendo que crezcan de la manera que esperan, se van de la
empresa."
Claro que ser autónomo no es para todo el mundo. "Es un camino
atractivo para quienes tienen constancia y seguridad en sí mismos.
También hay que tener un perfil polivalente porque no sólo hay que
hacer bien el trabajo, sino también aprender a venderlo, cotizarlo y
cobrarlo", aclara Sanio.
Todo por un sueño
Tomar la decisión de irse no siempre es fácil. Pero es mucho más
sencillo cuando hay un proyecto personal de por medio, como el que tenía
Enrique Parborell, que lideró el área de sistemas para el Cono Sur
de Arcos Dorados durante tres años, y un día dijo basta. "A mí
siempre me interesó pensar el área de sistemas como estratégica,
pero eso en las grandes compañías es muy difícil porque hay que
privilegiar el día a día, es decir, que los sistemas
funcionen."
Convencido de que en el mercado hacía falta una empresa que se
encargara de ofrecer consultoría estratégica en IT, Parborell llamó
a otro socio y juntos crearon E-stratega. "Trabajé siete años
como director de servicios en Milenium III, una empresa de servicios
informáticos. Llegó un momento en que sentí que había alcanzado mi
techo y que era hora tener un proyecto propio. Ahí, cuando llegó la
propuesta de Enrique, me sumé", cuenta Diego Vázquez, el otro
integrante de la sociedad.
El sociólogo Diego Kirschenbaum decidió salir del sistema después
de varios años en el área de Recursos Humanos en empresas de primera
línea, Toyota y Telecom, entre ellas. "Renuncié en diciembre
con el proyecto de tener mi propia consultora. Siempre me gustó la
idea de ser trabajador independiente, pero antes quise conocer el
mundo corporativo para reunir experiencia y contactos."
Una vez que acumuló suficientes horas de vuelo en la densa atmósfera
empresarial, Kirschenbaum fundó Capital Humano, donde ofrece
servicios de selección, capacitación, clima y comunicación.
"Me costaba mucho estar 10 horas en una oficina. No tenía ganas
de depender de nadie, quería manejar mi vida", resume.
La posibilidad de organizar su día fue el objetivo de Laura Varsky,
diseñadora gráfica, cuando se graduó. "Siempre tuve en claro
que quería trabajar de forma independiente. Y cuando estuve en
estudios fue haciendo reemplazos y porque sentía que podía aprender
algo nuevo."
El famoso derecho de piso que se paga en cualquier compañía cuando
se ingresa, también se abona cuando se trabaja de forma autónoma.
"Durante los primeros años trabajé prácticamente gratis
-recuerda Varsky-. Pero me sirvió para especializarme en lo que me
gusta, que es el diseño de tapas de discos para bandas de rock
independientes. Eso me permitió armar una carpeta y hacerme conocida
en ese ambiente."
Pero, más allá de las mieles de la vida autónoma, existen muchas
dificultades cuando se elige ser independiente. Por empezar casi nunca
es posible cortar con el trabajo. "Si bien el horario desaparece,
siempre estamos conectados", dice Vázquez.
"Es cierto, a veces terminás trabajando más que cuando estabas
en una empresa -reconoce Kirschenbaum-, pero en mi caso no me pesa
porque todo lo que hago lo hago para mí." Y Varsky reconoce que
muchas veces no hay feriados ni fines de semana: "Pero después
compensás con períodos en los que hay menos actividad y podés
aprovechar para hacer las cosas que quedaron pendientes".
Otra de las cuestiones que suelen inquietar es no tener un ingreso
fijo. "Es difícil planificar. Pero no lo veo como algo negativo,
sino motivador. Sabés que todo lo que entra es fruto de tu
esfuerzo", expresa Parborell.
Por último, muchos suelen caer en el aislamiento. "Es un tema,
pero hay que buscar alternativas para mantenerse conectado -dice
Varsky-. Por ejemplo, doy clases en la UBA y una de las razones por la
que lo hago es para estar en contacto con los debates que van
surgiendo en el diseño."
Aunque la crisis transformó a varios empleados en trabajadores
independientes, para muchos ser autónomo es algo que se lleva en los
genes. Pero la genética por sí sola no garantiza el éxito. Como
todo, se construye con dedicación, perseverancia y esfuerzo.
Laura Reina
Aunque siempre hubo trabajadores independientes, la tecnología
permitió que muchos profesionales ofrecieran sus servicios de forma
autónoma. En Internet hay muchos sitios que acercan ofertas de
trabajo para los independientes. En http://www.trabajofreelance.com/
, por ejemplo, las empresas pueden publicar un proyecto y los
profesionales postularse para realizarlo, u ofrecer su servicio a la
espera de que alguien lo contacte.
La tecnología también permite traspasar fronteras físicas y acceder
a proyectos de afuera. En http://www.freelanceworkexchange.com/
es posible postularse a ofertas para hacer traducciones, escribir y
editar artículos, realizar trabajos de programación, de diseño e
ilustración. También hay sitios con consejos sobre cómo ser un free
lance existoso (http://www.freelanceliving.com/
) y hasta con capacitación (http://www.solocursos.net/).
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